jueves, 3 de febrero de 2011

Cambiamos de casa.



Ya que Mahoma no puede ir a la montaña, pues me traigo la montaña a mi casa. Desde el pasado Sábado tengo nuevo inquilino. El Sagrado Corazón ha ocupado un lugar de mi casa y espero de esta manera poder avanzar de forma más constante en las labores de restauración.
Los dorados están casi terminados, falta resanar los trocitos en los que el oro que no ha pegado.
El siguiente paso será platear la nube del pedestal mediante plata en polvo, y a partir de ahí empezaremos a policromar.